Lugar: Bogotá, Colombia / Año: 2013 / Director: Felipe Gonzalez-Pacheco / Programa: Educacional / Espacio Público
Diseño: Jaime Ruiz + Pablo Salcedo + Pilar Herrera
<<La arquitectura es definida como el espacio placentero y a veces violento generado por la confrontación del espacio y la actividad>>
Proyecto "Marcos en movimiento" que busca desbordar las ficciones del hombre frente al espacio antes contenidas en un barrio burbuja creando así una arquitectura democrática e incluyente que construye ciudad.
Análisis de lugar Geográfico-Urbano-Cultural entre escalas y tres momentos históricos del barrio Minuto de Dios.
Pasado
Como se puede cultivar una planta, se puede cultivar una ciudad, y el suelo de la Sabana de Bogotá es un recipiente fértil, un recipiente contenedor de grandes cuerpos de agua generadores de una biodiversidad singular. Esta naturaleza se desborda, el cerro, el rio y la sabana son sus protagonistas.
Las agrupaciones unifamiliares proliferan, la vecindad se conoce; los antejardines ricos en plantas y sus andenes permiten conformar laberintos peatonales. Este fragmento que parece tan importante pierde su relevancia al ser excluido e instaurado en la periferia de esa Bogotá creciente.
La auto-construcción forjaba a la comunidad primigenia del Minuto de Dios, gracias a la gestión humanista del Padre García Herreros. Con la formación del nuevo Museo de Arte Contemporáneo (MAC), el barrio empieza a adquirir nuevas dinámicas expandiendo su escala ahora a un ámbito urbano, no obstante su orígen es dado por el choque entre el barrio y el club Los Lagartos.
Presente
Hoy los jardines y las frutas se han privatizado, los antepechos y las rejas se cuentan como algo cotidiano; el río ,antes natural, ahora es un canal por el cual circulan aguas sucias. Los buitres se agrupan pensando que es un cadáver. No solo los buitres piensan que el río y el sistema ecológico están muertos, la ciudad ha construido sobre lo natural, lo ha truncado y gradualmente desaparecido.
La identidad del barrio en cuanto a su apropiación del espacio es ambigua, si por un lado existen comercios hacia adentro del andén no existe apropiación hacia fuera, los locales informales proliferan siendo un intento de activar lo público. El carro ahora es un protagonista en las dinámicas del barrio, los espacios pensados para generar una oportunidad de relación, ahora son un parqueadero, las calles internas son vehiculares, el carro supera al peatón, así mismo las calles perimetrales principales son cicatrices en el trazado que se están encargando de fragmentar cada vez más, no solo el barrio, sino la ciudad.
La vida de la plaza es comprar un helado, tomar una cerveza, montar patineta y bicicleta, la plaza es ahora informal. El barrio es ciego, se cierra a la ciudad y no percibe la oportunidades de cambio, lo que prolifera es lo informal, ésta es la nueva cotidianidad.
Futuro
En un futuro, el barrio Minuto de Dios estará conectado por sus parques de bolsillo, sus jardines, frutas y su agua, todo público, el río será su articulador y su signo. La naturaleza originaria de la sabana recobraría su lugar, las calles, los andenes, las plazas, todo, verde; la fauna vuelve, el agua es pura y articula el barrio.
La vida contenida en las residencias se vuelca a la calle, la actividad y el evento son sus atractores, los mobiliarios permiten subjetivaciones, las expresiones se dan, la apropiación es multiforme. Lo informal ahora es formal, se da el intercambio, las relaciones, lo público prima, ahora la noche es activa, el rio se navega. La plaza converge lo formal e informal, lo local y universal, el espacio libre y público es una entrada y un vacío esperando a ser llenado de contenido.
Ahora si, los marcos son estáticos y contienen un gran potencial, lo que se debe hacer es quebrar el marco y desbordar su contenido. Las pre-existencias abundan, los vestigios presentes generados por la historia del barrio son evidentes; ahora se deber romper los limites permitiendo que los contenidos co-existan en un equilibrio diverso.
Los espacios en blanco como las culatas dejan que se den expansiones de los usuarios generando ventas y activaciones que complementan las calles peatonales, el hombre ahora es más propositivo frente a la ciudad. Una nueva idea de barrio emerge, una que se debe desbordar a la ciudad y que a su vez permita a la ciudad entrar a ésta. El carácter de puerta, de paso y de umbral cobra ahora una gran importancia.
Plan Maestro MDD - (Des)Bordar el Borde
Implantemos un futuro donde se permite el paso del tiempo, la lluvia, el viento, el Sol y lo verde ensucian la fachadas, los antepechos y parapetos, el limite entre exterior e interior se ha desbordado, el clima ahora coexisten con la arquitectura.
Programa y localización
Los rituales de la ciudad han cambiado, ya no se puede contener la vida en un recinto, el carro ya no debe ser el protagonista de la calle, las ficciones del hombre, sus actitudes y actividades se deben volcar a ésta.
El afuera, en su confrontación con los objetos arquitectónicos y las superficies plegadas y publicas, genera profundidades que en su secuencia develan una transparencia que enmarca la alameda, el rio y los cerros, ahora existe la transferencia, una relación dual, el hombre con el paisaje, el paisaje con los edificios y los edificios con los impulsos de los usuarios.
Con esta escenografía aparecen nuevos rituales, el paisaje natural, urbano y cultural se amalgaman, y un nuevo paisaje emerge.
Plan Maestro
Maqueta 1:1000 MDD Plan Maestro
Proyecto - (Des)Bordando el Borde
Bocetos iniciales
Bogotá, una ciudad que ha conservado las cicatrices de las historias que la han construido, avenidas, plazas, barrios, ríos, cerros y parques, una ciudad que ha sido fragmentada y se vive como tal, a partir de fragmentos superpuestos y en ocasiones inconexos. Aunque suene negativo, estas historias son las que conforman la identidad de la ciudad, una identidad diversa, congestionada e im-presente y es de ésta de donde se debe partir para empezar a construir un futuro.
Se vive a través de las culatas, de los islotes que conforma las calles de asfalto, de resquicios de verde y canales de aguas turbias que hacen pensar en nuevas oportunidades de hábitat; son estos paisajes impresentables los que re-configuran la nueva idea que merece Bogotá, una vida volcada al afuera, pintada de árboles y agua, enmarcada por sus usuarios y activa por las ficciones de estos en el espacio.
De esta escenificación surgen las tres actitudes que construyen un proyecto arquitectónico enraizado en el barrio Minuto de Dios. Partir de lo que ya existe para generar un reciclo y un restauro, re-significar la estructura ecológica brindándole nuevos contenidos y romper la contención de lo publico y privado para lograr que la arquitectura no solo sea un objeto, sino un escenario. De esta manera se concibe un proyecto de bienestar que busca conectar y enlazar por un lado dos comunidades presentes en el barrio, los habitantes y los estudiantes, y por el otro conectar y articular dos porciones de verde fragmentados por el paso del automóvil en el paisaje.
Tres barras que conforman dos marcos que contienen un talud y una plaza excavada, la actividad y el evento contenidos por tres edificios que le brindan dinámicas complementarias a estos espacio públicos y que a su vez lo público horada los edificios para generar una multiplicidad de posturas del hombre frente a la apropiación de la arquitectura.
Con esta imagen, la cubierta del proyecto empieza contigua a la universidad a manera de rampa describiendo un recorrido en forma de media esvástica para rematar sobrepasando la calle 80 con un puente que sostiene a éste andén elevado.
Una ciudad que basa su progreso en el carro y no en el hombre hace de éste y sus dinámicas informales, im-presentes e invisibles. A su vez un barrio carente de una entrada que decante y distribuya los flujos de la ciudad a éste y de éste a la ciudad hace de su interior cerrado y tímido a todo lo que pueda acontecer en una ciudad, el barrio se encuentra desorganizado, ahora se presenta un efecto burbuja.
Hacia los bordes que deberían ser la entrada de un barrio la historia y el mismo crecimiento de la ciudad se ha encargado de implantar parqueaderos cuyo cerramiento son rejas, el miedo absoluto hacia las avenidas y lo que ellas contienen, el automóvil, ha generado un estado de desconocimiento por parte del barrio hacia el afuera, hacia lo que está más allá, cruzando la calle.
Por esto, en una primera instancia, se quiere reemplazar el miedo y la timidez del barrio haciendo que el proyecto cruce la calle vinculando el adentro y el afuera, además de borrar las dinámicas tan nocivas que el automóvil dejó a su paso.
Al generar esta nueva entrada que cruza la calle y se vincula con el barrio se re ordenan la movilidades que antes estaban dispersas, los flujos peatonales y las bicicletas ahora no solo van de paso de un punto al otro, el recorrido ahora es más importante, las velocidades bajan, se emplazan, observan, juegan y se asombran, ahora la ciudad ya no se entiende a la velocidad del carro ésta se entiende a la velocidad del humano.
El sistema se basa en primera medida en conectar la alameda al nuevo núcleo urbano que representa el humedal Santa María del Lago mediante un anden elevado que produce flujos peatonales y de ciclo rutas que consolidan una estructura funcional tanto para la ciudad como para el barrio.
Este eje director de conexión se acompaña de eventos, actividades y de aperturas en los edificios que permiten que las superficies públicas de las cubiertas ingresen a los bloques privados aportándole dinámicas distintas tanto a sus interiores como exteriores, a su vez el espacio público preexistente, como la alameda de inicio del barrio perfora el bloque norte para cumplir con este propósito, la plaza y el talud que generan nuevos espacios públicos y un nuevo campus atraviesa el proyecto en su totalidad, generando una continuidad en la experimentación de los espacios abiertos, el proyecto se transforma y permite las transparencias, tanto visuales como de intercambio entre al adentro y el afuera.
Un andén elevado, tres bloques, una plaza y un talud, estos componentes le dan forma a un edificio puente que va variando sus bordes quebrando así sus límites incluyendo lo público y colectivo en lo privado.
La línea, el andén se transforma a ser la cubierta, un espacio abierto para la ciudad, pasos peatonales, pasos de bicicletas, conciertos, eventos y actividad, todo el espacio en función de las personas; la cubierta sobrepasa la calle 80, se convierte en un puente que diluye el papel del automóvil y pone como protagonista al humano con sus indeterminaciones, complejidades y velocidades, una actitud que construye futuro.
Planta General Primer Piso / Exteriores
Tres rectángulos: los tres edificios, son de bienestar, en el bloque Sur el agua es la protagonista, emergen dos piscinas una semi olímpica y otra recreativa. Son para la ciudad, el barrio y los estudiantes, son para todos.
De la cubierta se extiende una rampa, entrega al nivel cero, se genera un nodo de circulaciones en el proyecto, de ahí aparece una escalera que reparte al nivel superior donde los flujos públicos se emplazan en un café, al costado derecho se generan una gradería que paramentan la piscina semi olímpica.
Ahora existen actividades para hacer y para ver, al costado izquierdo aparece una pasarela que reparte al nivel cero del bloque central.
El bloque central es transparente. Permite la continuidad, es una estación intermodal, pasa el tren, pasan la bicicletas y pasan los peatones.
En su planta baja, en el nivel excavado permite la continuidad del talud hacia la plaza, un punto de interconexión entre dos espacios públicos. Se genera un disponible para el barrio y la ciudad, este es itinerante, funciona para lo indeterminado y cambia con el tiempo.
En todos sus tres niveles es transparente, permite las relaciones visuales y enmarca el paisaje, en la cubierta, el vacío se transforma en su protagonista, de un paseo publico en el andén elevado se obtiene una relación entre lo publico y privado, entre el arriba y el abajo, desde el patio de danza y música se observa el cielo, desde la cubierta se observa a la gente bailar, a la gente tocar la guitarra, contenidos que dinamizan el recorrido de una cubierta y explotan la actividades del interior.
El bloque Norte, su forma es de rampa, eleva a los estudiantes hacia el andén que es la cubierta del proyecto, enmarca el talud generando campus pare ellos, este edificio resulta ser un centro de bienestar estudiantil.
No es un lugar en el que el estudiante asiste a clase y mira a un tablero, el estudiante aprende de sus compañeros se relacionan, compiten y juegan, las actividades deportivas y de esparcimiento complementan esta nueva idea de campus, un edificio que se abre a lo público en escalas, genera en su interior una coexistencia en capas de espacios colectivos, públicos y privados, todas la actividades son a la medida del estudiante, es un lugar de reunión y estancia, un espacio para divertirse y encontrarse con los amigos.
Corte Bloque Sur - Piscinas
Sección Bloque central - Estación Intermodal
Sección Bloque Norte - Centro de Bienestar Estudiantil de la Universidad Minuto de Dios
Vista interna Bloque Sur - Piscinas
Vista interna Bloque Sur - Piscinas y Sendero público que atravisa el bloque de piscinas para conectar con la estación intermodal del Bloque Central
Vista Exterior Bloque Sur - Piscinas
Llega el tren, las bicicletas y las personas, van a la plaza pública y están inmersas en un juego de claroscuros por la relación entre la luz y los árboles, se rompe la quietud del agua ahora hay piscinas en Bogotá.
Empieza a llover, las superficies duras se transforman, éstas reflejan, llega la noche, el edificio ilumina por sus transparencias el afuera. Éste sigue todavía activo, la personas no se van, se encuentran libres y satisfechas a la deriva.
Vista Exterior Bloque Central - Estación Intermodal
Vista Interna Bloque Norte- Bienestar Estudiantil
El andén no es de paso, es un lugar de sorpresa y evento. Lugar donde las ficciones del ser humano cobran sentido, ahora éste es el espacio real - el espacio democrático que le da sentido al objeto arquitectónico.
Los escalones se transforman en un asiento, se desmaterializan los componentes categóricos de la arquitectura para que funcionen para lo indeterminado, para los deseos del hombre: se proyecta una película, las personas se congregan, observan, la música empieza a sonar, un concierto inesperado acontece; la gente se divierte, el tiempo libre ahora es más importante.
Vista Exterior Bloque Norte - Bienestar Estudiantil - Graderias públicas hacia el centro deportivo y graderias públicas en cubierta
Vista Interior Bloque Norte - Bienestar Estudiantil - Espacios deportivos y recreativos para la Universidad Minuto de Dios
Vista Cubierta Bloque Norte hacia plazoleta central - Aulas con patios en relación con cubierta pública